La Mancomunidad del Sureste y el Consejo Insular de Aguas refuerzan su colaboración para aprovechar el agua regenerada para la agricultura

El convenio firmado este jueves permitirá incorporar hasta 1,6 millones de metros cúbicos anuales de agua regenerada de la EDAR del sureste a la red del CIAGC durante los próximos cuatro años
La Mancomunidad del Sureste de Gran Canaria y el Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria (CIAGC) han reforzado este jueves, a través de un convenio suscrito por ambas entidades, su colaboración para seguir avanzando en la producción, aprovechamiento y distribución del agua regenerada de la comarca, fortaleciendo el modelo de cooperación que se inició en 2002 gracias al cual se han aprovechado las instalaciones de los dos organismos y se ha garantizado el suministro hídrico para el sector agrícola.
El convenio, firmado en la sede del Consejo Insular de Aguas por el presidente de la Mancomunidad del Sureste y alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, y el vicepresidente del CIAGC y consejero de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Antonio Hidalgo, contempla una aportación de hasta 1,6 millones de metros cúbicos de agua regenerada de la EDAR ubicada en Arinaga durante los próximos cuatro años. Así se pretende incorporar al sistema del CIAGC aproximadamente 6,4 millones de metros cúbicos de un recurso esencial para Gran Canaria y ponerlo a disposición de la agricultura.
Los 1,6 millones de metros cúbicos anuales procedentes de la Mancomunidad representan alrededor del 23% del volumen de agua regenerada distribuida por el CIAGC, lo que demuestra la relevancia de la producción de la comarca del Sureste dentro del sistema insular.
“Este convenio firmado entre la Mancomunidad del Sureste y el Consejo Insular de Aguas, que dispone de una red de distribución del agua regenerada, no solo garantiza la calidad de este recurso sino que da una solución al agua regenerada de nuestra comarca”, aseguró el presidente de la Mancomunidad del Sureste, Óscar Hernández, quien añadió que “firmas como la suscrita hoy demuestran que cuando se diseñan políticas concretas pensando en el interés general, las Administraciones Públicas funcionamos con total coherencia y buscando siempre los beneficios para la sociedad”.
Por su parte, el vicepresidente del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria y consejero de Sector Primario, Soberanía Alimentaria y Seguridad Hídrica del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Antonio Hidalgo, destacó que “la aportación de 1,6 millones de metros cúbicos anuales es un aporte fundamental e importantísimo para la comarca del sureste y para Gran Canaria en general. Un volumen de agua que es una bendición, ya que no tenemos presas que contengan tal capacidad, y que ayudará a que agricultores y agricultoras trabajen la tierra con totales garantías de seguridad y salubridad”.
Apostando por la complementariedad y las infraestructuras
Esta firma consolida, con posibilidad de prórroga de otros cuatro años, las capacidades de ambas entidades, considerando la alta calidad de agua regenerada que se produce mediante tratamiento terciario en la EDAR del Sureste y la red de infraestructuras de almacenamiento, transporte y distribución del Consejo Insular de Aguas.
De esta forma, el agua se incorporará al sistema de reutilización de Las Palmas-Sur, donde se integrará con la procedente de Barranco Seco, y se atenderá la demanda agrícola de la comarca del Sureste. Además, en caso de que las circunstancias lo requieran, se aportará aguas a zonas rurales del municipio de San Bartolomé de Tirajana a través del sistema gestionado por el CIAGC.
Economía circular como pilar de la Mancomunidad
La colaboración entre ambas Administraciones constituye un ejemplo de economía circular aplicada a la gestión eficiente del agua, uno de los pilares de la estrategia de desarrollo sostenible de la Mancomunidad del Sureste pues se aprovecha un recurso ya utilizado y posteriormente depurado con la idea de que se reincorpore al ciclo como agua depurada para la agricultura.
Una apuesta por el aprovechamiento responsable que aprovecha infraestructuras ya disponibles, aumenta la disponibilidad de agua para el regadío, mejora la resiliencia del sector ante períodos de sequía y cambios en la meteorología y reduce la presión sobre los acuíferos de Gran Canaria.
En el caso del Consejo Insular de Aguas, la reutilización constituye igualmente una línea estratégica de la planificación insular, enfatizando dentro del Plan Hidrológico del tercer ciclo el aprovechamiento de aguas regeneradas para usos agrícolas y el papel que juega el organismo en su gestión.



